TRANSFORMAR NUESTRAS RELACIONES

Entre tantos inmensos cambios que todos estamos viviendo,una de las olas que más desafío, miedo, vértigo y expansión nos está provocando es la profunda marejada de todos nuestros Roles Relacionales. Todas, empezando por las más cercanas : La relación con un@ mism@; seguido de las relaciones “sentimentales o amorosas” entre ellas la pareja; de nuestras relaciones más horizontales, más allá de la familia, en fase de intensa experimentación; y desde luego también de nuestras relaciones con los más pequeños.

Es más fácil ver la crisis o el resquebrajamiento de los antiguos paradigmas, que el rumbo de las nuevas formas de relacionarnos. Pero sin duda este es uno de los terrenos en que más interes tengo y tenemos en aportar nuestro granito de arena.

Deliberadamente no abordamos en ésta sección las Relaciones Grupales no familiares, incluidas en la Seccion de Facilitación de la vida Grupal. Relaciones que hasta ayer no incluiamos entre las “importantes”. Esta es una frontera que también está resquebrajandose.

SIN CONCIENCIA, EL PASADO ES NUESTRO PRESENTE.
Lo primero que puede constatarse es que sin conciencia y liberación del pasado, no se pueden crear nuevas formas de relación. Estamos condenad@s a repetirnos.

Una de las cosas que más me gusta de éste modelo de trabajo- MCI- es que permite comprender por tí mismo y manera irrevocable muchos síntomas físicos y emocionales hasta ahora inexplicables. Relacionarlos con lo que piensas y también con las situaciones que vives y has vivido. Comprenderlos y por tanto empezar a gestionarlos. Este abordaje no solo se basa en su enfoque sino en la forma de explorar y trabajar vivencialmente, desde cuerpo y mente, cualquier situación. Y siempre desde la perspectiva de todos los implicados.

Otro aspecto hermoso del trabajo es que se logra trascender ese falso dilema entre tu bienestar y el mío; poco a poco se interioriza que no es posible sentirse bien solo, cuando quién nos importa no está bien. Pero tampoco puedo realmente amar, si no me cuido yo. Descubro una y otra vez que si yo estoy mal, el otro también. Y viceversa. En otras palabras, me fascina la perspectiva relacional con la que se trabaja, en la que se hace verdad el dicho: Somos relaciones. Y en ellas nos tejemos y tejemos nuestra vida.

Y aunque podría entenderme más, el tercer rasgo que amo en éste trabajo es su capacidad para internarse en la propia historia familiar y ver cuan intimamente somos hijos e hijas de nuestra historia, empezando por nuestros padres, nietas y nietos de nuestras abuelas y abuelos, y así al menos hasta la quinta generación. Una va notando crecer en sus entrañas esas raíces, con toda la fuerza y la belleza que tiene toda vida, aun a pesar de traumas, sufrimientos y tantos secretos. Redescubriendo lo malo de lo bueno y lo Bueno de lo malo. Más allá, pudiendo reconectar con el perdón. Con la reconciliación. Y con el inevitable AMOR sumergido trás todas las apariencias.

FORMACION GRUPAL. ( Modelo Modelo Clínico Integrado- MCI) : relaciones de pareja, relaciones familiares, Gestión de conflictos; trastornos psicosomáticos.

Si te interesa probar nuestro trabajo ponte en contacto y te informaremos. Nuestro enfoque de trabajo está exhaustivamente explicado en la Web MCI